Costa Rica impulsa el ajedrez en la educación con cumbre internacional
El Costa Rica Tennis Club fue sede de la Cumbre de Ajedrez y Educación, un encuentro de dos días que marcó un hito dentro del Año del Ajedrez en la Educación 2026 de la FIDE.
El encuentro reunió a destacadas personalidades del ámbito educativo y ajedrecístico mundial, consolidando un espacio de reflexión y cooperación estratégica. Entre los exponentes presentes se contó con Dana Reizniece, Vicepresidenta del Consejo Directivo de la FIDE; Rita Atkins, Secretaria de la Comisión de Educación de la FIDE; Pep Suárez, representante de la Comisión de Educación de la ECU (España); Fernando Moreno, experto internacional; Carolina Luján, Coordinadora de UNTREF (Argentina); Mauricio Arias, Presidente de la Comisión de Educación de FIDE América; y Natalia Lobo, Presidenta de la Comisión de Educación de la Federación de Costa Rica.
Asimismo, nos acompañaron miembros de la Federación Internacional de Ajedrez Escolar, Alina Dvorestkaia y Andrei Vodianov, quienes aportaron su experiencia y visión en torno al desarrollo del ajedrez en contextos educativos. La cita se enriqueció además con la visita de distinguidos invitados, reafirmando el compromiso de la comunidad internacional con la educación y el ajedrez como herramientas de transformación social y cultural.
La cita reunió a autoridades nacionales, socios regionales y consejeros educativos de las 27 regiones del país para analizar la implementación de un programa piloto que comenzará en diez escuelas públicas costarricenses en abril de 2026.

De interés público a política pública
La iniciativa se sustenta en la Ley N.º 10187, aprobada en 2022, que declaró de interés público la enseñanza del ajedrez en el sistema educativo. Desde entonces, el Ministerio de Educación Pública, el Ministerio del Deporte y la Federación Costarricense de Ajedrez han trabajado en conjunto para llevar el juego a las aulas como herramienta pedagógica y de desarrollo integral.
Un país pequeño con gran ambición
Luis Eduardo Quirós Rojas, presidente de la Federación Costarricense de Ajedrez, destacó que el propósito central de la Cumbre de Ajedrez y Educación es ofrecer a los responsables de la toma de decisiones una comprensión clara de lo que esta disciplina puede aportar dentro del sistema educativo.
En sus declaraciones, Quirós Rojas subrayó que la federación no aborda el tema únicamente desde la perspectiva de la competencia o el rendimiento de élite. “Estamos promoviendo un deporte como herramienta educativa. Para nosotros, eso es muy importante”, afirmó.
El dirigente explicó que la cumbre se concibe como un espacio para brindar a funcionarios y educadores herramientas prácticas y perspectivas aplicables en el aula. La intención, señaló, no es convencer a la ciudadanía de manera abstracta sobre el valor del ajedrez, sino mostrar a las autoridades locales cómo puede utilizarse y cuáles condiciones son necesarias para que funcione de manera efectiva.
Por ello, el encuentro ha convocado principalmente a representantes del sector educativo y no únicamente a administradores vinculados al ajedrez. Los organizadores buscan que quienes participan en decisiones curriculares y en la implementación regional escuchen directamente el planteamiento, evalúen su viabilidad y contribuyan a abrir espacio para el programa dentro de las escuelas.
El objetivo político es claro: si el ajedrez va a consolidarse como herramienta educativa, debe ser comprendido y respaldado por quienes definen la política y la práctica escolar en Costa Rica.

El poder en manos de los docentes
Nancy Aguirre Araya, asesora educativa del MEP, destacó que la clave está en brindar a los docentes herramientas prácticas para aplicar el ajedrez en sus comunidades. Reconoció que la falta de conocimiento del juego entre maestros es un desafío, pero el programa contempla capacitación específica para superarlo.
Mauricio Arias, uno de los responsables del plan, recalcó que el proyecto busca oportunidades educativas amplias y no la formación de una élite competitiva. La estrategia comenzará con la capacitación de 25 profesionales y la medición de resultados antes de expandirse.

La estructura del proyecto piloto
La primera fase abarcará diez escuelas y 25 docentes de aula, quienes recibirán formación a través del curso de Preparación de Docentes de la FIDE. El modelo busca demostrar que el ajedrez puede integrarse en la enseñanza ordinaria sin necesidad de especialistas. Los maestros participantes contarán con currículo vinculado, apoyo técnico y herramientas digitales como Chess for Education y Logic Board. Además, 27 asesores regionales supervisarán el proceso y evaluarán su calidad. Francisco J. Cruz Arce, vicepresidente de la Confederación de Ajedrez para las Américas, destacó el efecto multiplicador de capacitar maestros: “Si enseñas ajedrez a un estudiante, ese estudiante jugará ajedrez. Si enseñas ajedrez a 30 maestros, ellos transmitirán ese conocimiento a 900 estudiantes”.

Costa Rica como referente regional
La cumbre contó con delegaciones ministeriales de Guatemala, Venezuela y El Salvador, reforzando la idea de que Costa Rica no solo representa un caso nacional, sino también un modelo regional de cooperación. Arkady Dvorkovich, presidente de la FIDE, describió a América Latina como líder en políticas de ajedrez en la educación, destacando el compromiso político costarricense.

Vida estudiantil e inclusión
Jacqueline Badilla Jara, directora de Vida Estudiantil del MEP, subrayó que el ajedrez cumple un papel crítico en la socialización de los jóvenes y puede fortalecer la convivencia y el desarrollo emocional. En esa línea, la agenda incluyó un Torneo Femenino de Ajedrez, coordinado por Carolina Muñoz, como parte del esfuerzo por vincular la discusión política con la participación comunitaria.

Perspectiva internacional
Dana Reizniece, vicepresidenta del Consejo Directivo de la FIDE, ofreció la conferencia magistral. Señaló que el ajedrez no es una solución mágica, pero sí una herramienta eficiente en costos y escalable, capaz de apoyar la calidad educativa, reducir desigualdades y fortalecer habilidades cognitivas y socioemocionales. “El ajedrez debe enmarcarse no como un juego, sino como una herramienta pedagógica”, concluyó.

